Nuestra filosofía

Una sociedad más justa

A priori, todos defendemos un modelo de sociedad más justa pero, en muchas ocasiones y sin tener conocimiento de ello, nuestro dinero, a través de la banca tradicional, potencia la explotación laboral, la fabricación de armas, la financiación de guerras, la destrucción del medio ambiente y el aumento de la deuda externa de los países empobrecidos.

Para evitar esto, trabajamos por una economía diferente cuyo centro sean las personas y su promoción y no el desarrollo económico a toda costa, y donde el dinero nunca sea un fin en sí mismo, sino un medio para construir una sociedad más justa, humana y solidaria.

Desde el Fondo de Solidaridad pensamos que OTRA ECONOMÍA ES POSIBLE y que hacemos camino al andar. Por todo ello defendemos:

  • Retomar el CONTROL de nuestro dinero, proponiendo y conociendo el destino del mismo.
  • Humanizar la economía, COMPARTIENDO nuestro dinero, a sabiendas de que el actual sistema es injusto.

Promocionamos las Finanzas Alternativas porque no compartimos el sistema financiero habitual. Procuramos la economía que necesitamos para la sociedad que queremos.


Ahorro ético o ahorro responsable

Desde el Fondo de Solidaridad queremos crear conciencia sobre la práctica del ahorro ético; es decir, una manera de ahorrar donde intervienen criterios éticos (y no económicos) a la hora de decidir dónde pongo mis ahorros, sin importarme el interés económico que pueda percibir por ellos, sino la solidaridad que generan, los proyectos apoyados, los puestos de trabajo creados y las ayudas urgentes concedidas gracias a ellos.

En el Fondo de Solidaridad somos conscientes de que eligiendo el destino de nuestro dinero, decidimos las acciones que queremos apoyar, y contribuimos a realizar el mundo en el que creemos; por eso, desde el Fondo de Solidaridad ofrecemos a las personas y colectivos conscientes del papel del dinero como instrumento de cambio social la posibilidad de invertir en este Fondo parte de su economía, sabiendo que el destino de su dinero va acorde con sus principios y sus deseos de un mundo mejor. Este es el ahorro responsable.


Consumo responsable para un ahorro responsable

Lo primero que nos preguntamos es cómo podemos ahorrar las personas en un mundo donde la ideología es “consumir por consumir”, y donde a veces nos sentimos indefensos ante el poder de la publicidad promocionando el consumo compulsivo, base y sustento de este sistema económico neoliberal cuyos templos son los grandes centros comerciales.

Practicar el consumo responsable es cambiar tanto nuestra forma de consumir como muchos de los objetos de consumo habitual, y es ahorrar y beneficiar al planeta (consumo ecológico). Estaremos consumiendo responsablemente y ahorrando si…

  • Consumimos sólo lo que necesitamos.
  • No despilfarramos recursos.
  • Consumimos sabiendo que la Naturaleza no es infinita, y su capacidad de recuperación no es instantánea.

Como dice Gandi: “Vivir sencillamente para que otros puedan sencillamente vivir” o como dice Erich Fron: “Organicemos nuestras vidas hacia el Ser más que hacia el Tener”.


Por una economía ecológica

Apoyamos una economía social pensando también en las futuras generaciones porque una economía solidaria es una economía sana que no destruye más de lo que crea y por tanto es una Economía Ecológica (Martínez Alier y Flaus Shliipman).